Belgrano: Nueve seminaristas porteños fueron ordenados Diáconos

El pasado sábado 17 de marzo, a las 10, en la parroquia San Benito Abad (Villanueva 905) del barrio porteño de Belgrano, el arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Mario Aurelio Poli, ordenó Diáconos a nueve seminaristas que se  formaron en el Seminario Metropolitano de Villa Devoto para el presbiterado.
Servir a Cristo en los pobres
“La diaconía tiene el privilegio de servir a Cristo en los pobres, como nos enseña el papa Francisco”, dijo el cardenal Poli en la homilía. “Para la Iglesia, la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica. Dios les otorga su primera misericordia y esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos llamados a tener los mismos sentimientos de Jesucristo”, dijo a los nuevos diáconos.

Con misericordia
El purpurado también recordó que en el inicio de la vocación de cada uno de ellos “hay que reconocer la voz del Buen Pastor que los eligió y los llamó para servir en su Iglesia”. “Se convertirán en los brazos abiertos del Padre bueno que recibe a todos sin excepción”, aseguró.

“Ahora –continuó- el diaconado les abre la puerta para compartir la alegría que nos viene de un Dios que por amor a todos los hombres envió a su propio Hijo y quiso que también por el ministerio de ustedes continúe estando entre nosotros como el que sirve”.

“Sí, serán servidores de todos por amor a Jesús, con la conciencia de ser frágiles, siempre dependientes de su gracia, para que se vea bien claro que todo el bien que puedan hacer en su nombre no procede de ustedes sino de Dios”, puntualizó.

Y con amor
“En la oración, queridos diáconos, crezcan en el deseo de permanecer en su amor”, dijo el cardenal. “Y, así, los reconocerán como discípulos de aquel que no vino a ser servido sino a servir”.

El arzobispo porteño les pidió, además, que “en su condición de diáconos, es decir como ministros de Jesucristo que se comportó como servidor de sus discípulos, cumplan de todo corazón la voluntad del Señor, sirviendo con amor y alegría al Señor y a los hombres”.

“Es necesario que se comporten como testigos del bien y la verdad que proviene del Espíritu Santo. Que la fe sea el cimiento en el que se asiente la vida de ustedes y que su conducta sea intachable ante Dios y los hombres”.

“Muchachos, contagien la alegría de la esperanza que proviene del Evangelio, ustedes son jóvenes lo pueden hacer con mucho fervor. Conserven el misterio de la fe con pureza de alma y practiquen en su vida la Palabra de Dios que anunciarán”, concluyó.

Los nombrados  Diáconos, y las parroquias a las que serán destinados para ejercer el ministerio diaconal, son los siguientes:

Javier De los Santos, de 28 años, Nuestra Señora del Carmen, en el barrio de la Recoleta.

Federico Javier Fava, de 30 años, Nuestra Señora del Pilar, en el barrio de la Recoleta.

Pablo Favilla, de 34 años, Inmaculada Concepción, de Belgrano.

Alejandro Rubén Pavoni, de 31 años, San Rafael Arcángel, en el barrio de Villa Devoto.

Daniel Pellizzón, de 35 años, parroquia San Cayetano, de Liniers.

Gonzalo Slepowron Majowiecki, de 29 años, parroquia San Ramón Nonato, del barrio de Vélez Sarsfield.

Francisco Javier Traverso Gahan, de 30 años, parroquia Nuestra Señora de las Nieves, del barrio de Liniers.

Francisco Javier Viña Romero, de 28 años, parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé, en la Villa 21.

Julián Enrique Zabalaga, de 32 años, parroquia Santa Rosa de Lima, del barrio de Balvanera Sur.

El presbítero Julio Miranda, rector del Seminario Metropolitano, pidió a la comunidad diocesana oraciones por los  Diáconos recientemente nombrados.