Evelina Cabrera vive en Nuñez, junto a su novia y su perro. Es entrenadora de fútbol, coach ontológico y Presidente de la Asociación Femenina de Fútbol Argentino (AFFAR) y creó el primer equipo de jugadoras ciegas de Buenos Aires.. Una referente deportiva que empondera el rol de la mujer deportista en Argentina y en el mundo.

El fútbol, dice, le cambió la vida. Empezó a jugar alrededor de los 20 años. Y hace cinco años, en 2013, fundó la Asociación de Fútbol Femenino de Argentina (AFFAR) y prefirió salir de la cancha para dedicarse, como dirigente y DT, a promover el deporte entre las mujeres. Entre otros logros, llegó a conformar el primer equipo de jugadoras ciegas de Buenos Aires. La semana próxima, a los 31 años, Evelina Cabrera contará su experiencia de empoderamiento femenino y resiliencia en la sede de la ONU, en Nueva York: fue elegida para exponer sobre su historia de vida en el Foro de la Juventud del Consejo Económico y Social, que reúne a jóvenes líderes de todo el mundo

En el año 2012 por un problema de salud tuvo que dejar de jugar al fútbol, pero fue en ese momento en el que decidió no dejar su amor al fútbol y seguir ligada a la actividad; y así comenzó a entrenar chicas en un playón al aire libre en la estación de Tigre (Buenos Aires) y, en el Club Atlético Nueva Chicago, junto a su colega Mariela Viola, presentó el proyecto y ambas fueron el cuerpo técnico del equipo. En ese mismo año viajó a México como entrenadora de la selección del equipo argentino en el Homeless World Cup.

En el año 2013 comienza a ser responsable en el Municipio de Tigre de Fútbol Femenino, en Torneos y Competencias de la Secretaría de Deportes de dicha ciudad. A la vez es convocada para formar parte de la organización de la Copa Claro en Argentina. Nuevamente junto a su colega Mariela Viola, presentó el proyecto de Futsal Femenino en el Club Atlético Platense. En ese mismo año fundaron junto a otras jugadoras y entrenadoras, la Asociación Femenina de Fútbol Argentino.

En el año 2014, la dupla técnica, decidió presentar un proyecto de fútbol femenino en el Club Defensores de Florida de Vicente López, también Evelina comienzó su nueva etapa en el municipio de Tigre a cargo del área de planeamiento de actividades especiales en uno de los polideportivos en de uno de los barrios mas vulnerables del lugar. Ese año fue elegida por la Empresa Glaxo como una de las mujeres que inspiran, por su Marca Hinds; y el Diario Clarín la seleccionó como referente social y deportivo femenino. Evelina termina el año recibiéndose de técnica de fútbol en la Asociación de Técnicos de Fútbol Argentino (ATFA) y Coach Ontológico.

En el año 2015 continuó con su trabajo en el club Defensores de Florida y la Asociación Femenina de Fútbol Argentino comenzó a tomar mas visibilidad y fue avalada por la Confederación Argentina de Deporte (CAD) y la Secretaría de Deporte de la Nación , y se empezó a expandir y tener sede en diferentes provincias del país. Evelina fue distinguida en la ciudad de Cali, Colombia, como promotora de valores deportivos. Y la Empresa Avon la eligió como embajadora de la campaña “Belleza por un propósito” por su trabajo deportivo y de empoderamiento a la mujer.

En el 2016, Evelina Cabrera nuevamente con su compañera de dupla técnica, Dirigieron la primera división del equipo femenino de futsal del club Villa La Ñata. Lanzó su escuela de fútbol femenino EVCA con el apoyo de la Fundación Boca Social. Dirigió el primer equipo femenino que presentaba el sindicato de obras Sanitarias logrando en su debut que el equipo salga campeón en el torneo nacional. Armo el primer equipo femenino de fútbol ciego de Buenos Aires. Y fue nombrada una de las entrenadoras de Las Luciérnagas, Selección Nacional de futbol ciego femenino. Ella destaca que en el 2016 su mayor gratitud fue lograr junto a su equipo que AFFAR se adhiera a la campaña de la ONU “Únete Latinoamérica” para poner fin a la violencia de género. Y haber realizado la “Copa Únete” Junto a Naciones unidas, Fundación Avon y Gobierno de la ciudad. Es un gran trabajo que como dice siempre fue y es en Equipo.

En Marzo de 2017 La revista The Economist eligió a Evelina Cabrera por su trabajo y desarrollo en el futbol femenino dándole lugar en el congreso que se dio en Argentina con el nombre “Argentina summit 2017” y eligiéndola como “Change Maker” por su trabajo social y deportivo. También fue la primer mujer en Argentina en firmar con la Marca Nike en el rubro Fútbol abriendo así el camino a otras futbolistas.

Evelina Trabaja buscando el empoderamiento y Reconocimiento de la Mujer en los ámbitos de Todos los deportes. Convencida Que el deporte ayuda al Fortalecimiento del Liderazgo, busca ENCONTRAR y generar la Igualdad de los Derechos de las Mujeres en el deporte, especialmente en el Futbol. “El deporte no tiene genero”

Creció en un barrio pobre del norte del Gran Buenos Aires. Hasta los 8 o 9 años, cuenta, no supo lo que era tener un cuarto propio: dormía junto con sus tres hermanos y sus padres en el mismo colchón, en el piso. Algún tiempo, durante su adolescencia, vivió en la calle y llegó a dormir en un banco de una plaza. De piba, recuerda, le gritaban “negra de mierda”.

Está feliz. Emocionada por la posibilidad de transmitir sus vivencias en un auditorio tan relevante como es la ONU. Evelina no lo puede disimular. Lo dice. Aunque nunca llegó a ser una gran jugadora, supo aprovechar el fútbol para abrirse puertas. Y las que se le abrirán el 31 de enero, en Nueva York, seguramente serán unas de las más importantes.

Cuando lo empecé a jugar lo pensé como un deporte pero después me apasioné. Lo tomo como una forma de reivindicación de las mujeres. Hoy es una bandera para luchar por los derechos de las mujeres. El fútbol es un deporte muy machista. Que las mujeres estemos en una cancha es todo un desafío. Los cantitos de las hinchadas son sobre la virilidad y cuán machos son los equipos. Es un campo muy complicado todavía para nosotras. Aunque vamos ganando cada vez más territorio. Me atrevo a decir que el 90 por ciento de los entrenadores son varones. Cuando empecé a ir a reuniones como dirigente, me gustaba ir arreglada. Y me daba cuenta de que los tipos me querían levantar. Entonces, me corté el pelo, empecé a usar ropa holgada, para que me escucharan. Hoy ya me gané el respeto.

Evelina nació en Virreyes, San Fernando, en una familia de clase media baja. Su mamá se quedó desocupada con la crisis del 2001 y accedió a planes sociales. “Tuvimos que remarla feo”, dice ella. Hubo momentos, cuenta, que con sus hermanos iban a comer a una iglesia evangélica que les proveía un plato. Vivió un tiempo fuera de su casa, en la calle, dice. Iba y venía.  También cuenta que conoció la violencia de género de la mano de un novio adolescente que le pegaba. Y que tuvo un intento de suicidio, con pastillas. Hasta que el fútbol le abrió otros horizontes. Le dio oportunidades. Y ella ahora busca a través de AFFAR que otras pibas también las tengan.

Al fútbol llegó por casualidad. Y un día, acompañando a una amiga, se probó en Platense y quedó en el equipo. Pero nunca descolló. Y decidió estudiar como DT en la escuela de la AFA. En 2012 dirigió el equipo argentino en el Homeless World Cup. Y después armó equipos de futsal femenino en varios clubes y creó AFFAR. Un día una chica ciega le escribió y le pidió que armara una equipo para mujeres no videntes, y ella se conmovió cuando se dio cuenta de que en Buenos Aires no había ninguno, mientras que “Los Murciélagos –como se llama a la selección masculina de futbol para ciegos– tiene ya veinte años”. “No sabía nada. Tuve que aprender todo”, aclara. Hoy hay dos planteles femeninos en el ámbito porteño, con uno de ellos entrenan en el Club Banco Nación. Los primeros equipos femeninos de ciegas nacieron en Córdoba y Salta.

Mucha gente piensa que ser feminista es querer ser superior a los hombres, como si fueras una renegada del sistema. Las feministas queremos los mismos derechos –dice ella.

Ella está en pareja hace siete años con otra mujer, también jugadora de fútbol. Viven en una casa del barrio de Nuñez, “con patio y perro”. Evelina abrió una escuela de fútbol que lleva su nombre, y tiene dos sedes, en la ciudad de Buenos Aires. “El desafío es darle las mismas oportunidades a las chicas que quieren jugar en Buenos Aires, donde tenemos acceso a todo, que en el interior del país”, se propone.

En 2016, la AFFAR adhirió a la campaña de la ONU “Únete Latinoamérica” para poner fin a la violencia de género. “La idea era organizar torneos para concientizar sobre el tema con la excusa del fútbol”, cuenta. Después, desde Naciones Unidas le propusieron unirse al programa “Agenda 2030 de los objetivos de desarrollo sostenibles” para promover con la asociación metas como la posibilidad de tener una vida sana, educación inclusiva y de calidad y lograr la igualdad de géneros.

La semana próxima, Evelina viajará a Nueva York, donde contará en la sede de la ONU, ante jóvenes de todo el mundo, sus proyectos, sueños y desafíos para que el fútbol le abra puertas a otras pibas.