Belgrano: propuestas gastrónomicas para estudiantes de colegios secundarios del barrio

milanesaAlgunos bares y restaurantes de Buenos Aires innovaron con almuerzos ejecutivos para oficinistas, no imaginaron que, años después, redireccionarían su oferta a estudiantes de colegios secundarios que cortan la rutina semanal saliendo a comer juntos al mediodía. La tendencia se observa en algunos puntos aislados de la Capital, con propuestas variadas y relativamente accesibles, pero tiene un epicentro: el polo gastronómico de Núñez, que, rodeado de colegios, posee gran cantidad de alternativas.

En la esquina de Montañeses y Ugarte, una pizarra negra y escrita con tizas de colores anticipa un menú teen que va desde los 95 a los 150 pesos. Es del restaurante Chef León, que abrió hace tres años y recibe a unos 50 o 60 chicos por día. Teensalad, teen tarta, teen pollo, teen quesadilla.

“Venimos desde las 12.15 hasta las 13.10. Siempre comemos muchas ensaladas”, agregan Melina Alter y Natalie Tavidopskyz. Todas tienen 16 años. Como viven por Belgrano, volver hasta su casa a comer no es negocio. “Si no venimos a acá, vamos a Monina, en Congreso y Arribeños, o a Hendrick’s”, explican. En Monina abundan las ensaladas y las milanesas; por $ 90 con bebida incluida, el salón se llena de estudiantes.

En la misma cuadra que Chef León, un grupo de chicos en edad escolar sale de una pizzería haciendo cálculos. La promoción para ellos es una pizza grande con bebida de un litro y medio que en total cuesta $ 180. Deben dividir el monto entre tres. Hernán Glass, de 15 años, va a esa pizzería junto con sus amigos desde el año pasado. Cuenta que prefirió comer empanadas y cada una le costó $ 22. “Me pedí tres y tomo de la misma gaseosa que los chicos”, detalla. Cada uno gastó unos $ 60 en ese almuerzo.

“No tenemos tiempo de ir hasta nuestras casas. Yo, por ejemplo, vivo en Saavedra y él, en Villa Urquiza”, comenta Agustín Baute, de 15 años, mientras señala a uno de sus compañeros.

Enfrente, un grupo de chicos también del colegio ORT invade parte de la vereda para almorzar algunas viandas o sándwiches que compraron al pasar. “Es muy caro, no se puede ir a los restaurantes. Quizá Galidon es más accesible que otros, pero comprando para llevar comemos por 50 o 70 pesos y nos conviene”, dice Teo Offer, de 16 años, mientras, sentado en el piso con las piernas estiradas apoya su espalda sobre la pared y abolla el papel madera que contenía su comida.

En Arribeños y Quesada, la parrilla Solomía ofrece un menú estudiantil desde hace algunos años. “Tenemos milanesas de ternera y de soja, pollo, ensalada, ñoquis, tagliatelle. Tienen para elegir. Incluye gaseosa o agua y sale $ 110. Por día vendrán entre 80 y 100 chicos, por lo general de la ORT o Belgrano 1 y almuerzan entre las 12.15 y 12.45″, describe el encargado.

 Frente a Solomía, la trattoria Gianna también convoca a los más jóvenes. “Nuestra especialidad son la parrilla y las pastas. El menú estudiantil viene con bebida; no incluimos postre porque los chicos no tienen ni tiempo de comerlo. Sale 110 pesos. Por día vendrán unos 70 chicos”, explican allí.

En otros puntos de la ciudad, la tendencia no es tan grande como en Núñez, pero también hay rincones gastronómicos que adhirieron a la tendencia.

En Belgrano, Camila Restobar recibe unos 70 chicos por día. El agregado es que también ofrece platos para celíacos. “Estamos a media cuadra del colegio Nueva Escuela Argentina 2000, sobre la calle Vidal”, recuerda Federico Stier, su encargado. “Antes mandábamos viandas al colegio, pero como pusieron comedor implementamos el menú estudiantil”, añade.

“Para celíacos tenemos sándwiches de jamón y queso, pizzetas, omelettes, pollo o carne, salchichas y hamburguesas. Sale $ 90 e incluye bebida. Más o menos lo mismo incluye el menú para quienes no son celíacos. Además, tenemos el menú del día, vamos variando según el clima. Vienen los chicos de jardín y de primaria con los padres, y de séptimo grado en adelante, que llegan solos”, sumó Stier. El sistema les funciona con éxito.

Aunque los chicos del Saint Brendan’s, en Belgrano R, tienen comedor en el colegio, prefieren almorzar afuera. Entre los lugares que tienen menú escolar está Croxi, situado en la calle Conde 2020. Allí, milanesas, porciones de pizza, pastas y hamburguesas dirigen los almuerzos y el salón se llena. El precio no es fijo, sino que varía de acuerdo con el plato; los chicos suelen gastar entre $ 60 y $ 100 por almuerzo.

Fuentes Consultadas: Diario La Nación / Restaurantes de Belgrano