Belgrano: El emblemático bar La Imprenta cerró sus puertas

La imprentaEl emblemático bar La Imprenta, un ícono del barrio de Belgrano, también cerró sus puertas. Su cierre definitivo -cartel de despedida de sus dueños incluido- se suma a la polémica que hace poco más de un año generara el desmantelamiento del área conocida como “La Cuadra”, de acceso lindero y también con entrada sobre la calle Jorge Newbery.

Fue precisamente, ese cierre el que derivó en la protesta de cientos de vecinos, que rápidamente se movilizaron para juntar firmas e impedir que en ese sitio histórico se desarrolle un emprendimiento inmobiliario.

Ahora, ya con el espacio de La Cuadra vacío al que ahora se suma el del bar La Imprenta, los rumores vuelven a ganar en intensidad y la polémica también. Meses atrás, el vaciado del primero de los lugares mencionados (La Cuadra) hizo que legisladores porteños -encabezados por Bruno Screnci del Pro- apuren y aprueben un proyecto de ley para que ese espacio sea protegido por su valor histórico.

Debe su nombre a que, justamente, allí funcionaba la imprenta del Hipódromo. En la misma manzana, en Jorge Newbery 1651, se emplaza La Cuadra, uno de los últimos stud en donde durmieron varios de los “pura sangre” campeones que generaron tantas pasiones como deudas y forjaran la romántica leyenda del turf de Palermo. Ambos lugares conformaban hasta hace unos meses un complejo que incluía una galería de arte, restaurantes, joyerías, locales de ropa y otros comercios.Lo cierto es que, al día de hoy, toda esa actividad cayó en picada.Los comercios de La Cuadra dejaron de existir y ahora todo ese predio quedó vacío, con el paso vedado.Ahora, y tras 20 años de actividad, el telón finalmente cayó sobre La Imprenta, que cerró sus puertas el 31 de diciembre pasado sin que los dueños brindasen mayores explicaciones, tal como señalan los allegados al lugar.

Un simple cartel da cuenta del ocaso de un ícono de Belgrano: “Después de tantos años cerramos nuestras puertas. Fue un gran honor formar parte de sus vidas y agradecemos a todos y a cada uno de ustedes. Hasta siempre”. Según se pudo saber el “principio del fin” para este lugar comenzó a tejerse tiempo atrás y tuvo su punto culminante el pasado 12 de diciembre, cuando Almenir SRL, la empresa titular se declaró en quiebra. Pero, más allá de este final para La Imprenta, lo cierto es que el mismo acompaña una ola de cierres que viene dándose en predios muy cercanos. A esto se suma el curioso incendio de un bar (Las Cabritas) ubicado a metros del lugar y en el que ahora sólo queda el terreno.

Al momento de exponer las causas que tratan de explicar la gran cantidad de “persianas bajas”, fuentes consultadas esgrimieron una serie de factores, que van desde la poca rentabilidad de los negocios (por suba de costos y altos precios de alquiler) a otra cuestión que es la que vuelve a encender la polémica. Y esta tiene que ver con la posibilidad de que se desarrolle un emprendimiento inmobiliario.

Esta última opción, según Jorge Safar, gerente comercial de la inmobiliaria Oppel, cobra mayor relevancia si se evalúa lo que sucede con el resto de los negocios que operaban en esa área.”Es notorio que los puntos comerciales que se van desocupando en predios cercanos no vuelven a reabrirse. Sobre Migueletes, además del lugar que ocupaba La Imprenta, hay alrededor de cuatro locales que se vaciaron hace meses y siguen igual”, aseguró a  el experto. “Hoy en cercanías del café, ahora cerrado, sólo funciona el restaurante La Stampa y la heladería Persicco. Lo demás se ha ido poco a poco cerrando, incluso al gimnasio vinculado con La Imprenta también le bajaron la persiana”, destacó.En su visión, “pese a las controversias esa área está siendo desocupada para otras cosas”, agregó.

En sintonía con sus dichos, una alta fuente del sector acercó la versión de que el grupo Quartier (desarrollador de las torres Quartier) estaría interesado en levantar una torre en el amplio predio que quedó vacío. Desde la compañía buscaron despegarse del tema, ante la consulta de iProfesional.com. “No hay nada, aunque en su momento se ofreció el lugar para hacer un emprendimiento”, sostuvo, de manera muy escueta, un agente inmobiliario cercano a Quartier.Safar, de Oppel, aportó una pista que abre el telón a la posibilidad de que allí se desarrolle un mega proyecto. “En La Imprenta los contratos de alquiler no se están renovando. Las pocas locaciones que están ocupadas se irán vaciando”, aseveró.”Es lógico que de pronto se cierre un lugar que opera en una zona donde la tierra es muy cara y buscada. Si bien es cierto que La Imprenta parecía funcionar bien, también es verdad que la suba de costos hace interesante para los dueños evaluar otras posibilidades de negocios”, dijo.

Nuevos horizontes Desde LJ Ramos su director de la división Locales Comerciales, Miguel Grehan, también puso la lupa en el incremento en los gastos operativos, que habrían pesado en la determinación de los dueños de La Imprenta de cerrar el lugar.”Los mayores costos han hecho que esa zona y Las Cañitas esté perdiendo relevancia entre los lugares que más buscan los empresarios para abrir sus comercios. Ya no son tan pretendidos y no despiertan el interés de otras épocas”, expreso a iProfesional.com.Respecto a La Imprenta, Ramos señaló que el hecho de que “no se renueven los locales vacíos no hace más que abrir el juego a proyectos de tipo inmobiliario. Más aun, si se considera el alto precio de venta del metro cuadrado que puede lograrse en esa zona”. Safar, de Oppel, estimó en $25.000 el alquiler mensual que los dueños de La Imprenta abonaban por el lugar, al tiempo que sostuvo que “los ingresos no están aumentando a la par de los costos”.Y añadió: “Si bien quienes rentan ponen esfuerzo en quedarse, ven que sus pérdidas se acumulan y se ven obligados a cerrar”.

Del lado del propietario la continua rotación de inquilinos, el tener que lidiar con problemas derivados de reclamos de inspectores municipales y del fisco, denuncias por ruidos molestos, litigios comerciales y dilaciones en el cobro de la renta se combinan para que éstos vean con mayor agrado el desarrollo junto a un tercero de un proyecto inmobiliario. ¿Se puede demoler?Con el cierre de La Imprenta todavía caliente, vuelve a colocarse sobre el tapete la posibilidad de que tanto ese inmueble como La Cuadra sean espacios destinados a un mega emprendimiento de viviendas.Tras el mencionado cruce de hace más de un año entre vecinos y desarrolladores -que derivó en un “blindaje” legal que impide demoliciones-, ¿se puede ahora avanzar con nuevas obras? Desde el entorno de Bruno Screnci, el diputado del Pro que diseñó un marco para preservar estos espacios, aseguraron a iProfesional.com que “más allá de que se cierren los locales, nada debería cambiar en términos de construcciones en pie”. Aunque añadió: “Queda a la vista que los dueños de La Imprenta vieron otro negocio, más grande, y optaron por desprenderse del comercio. Ellos transmitieron, en más de una oportunidad, que los números no les cerraban pero nosotros siempre vimos actividad plena en ese café”, agregó.El vocero consultado sostuvo que “hay que seguir los movimientos en los próximos meses, porque no hay ninguna señal de que el lugar volverá a abrir bajo el mando de otros propietarios”. Y dio una pista de lo que podría venir: “Lo que sí sabemos es que el proyecto edilicio -que en su momento despertara quejas- nunca fue descartado sino que quedó hasta hoy en suspenso. Puede que ahora lo lleven a cabo, respetando el hecho de que la estructura básica de las edificaciones no sea demolida”. Zona codiciada para el ladrilloMás allá de la discusión respecto del valor histórico de La Imprenta o La Cuadra, desde el segmento inmobiliario destacan el enorme atractivo económico que poseen los lotes que hoy ocupan estos inmuebles “caídos en desgracia”.”

La cotización del terreno no baja de los u$s1.000 por metro cuadrado. Se trata de terrenos de más de 17 metros de frente por casi 60 de profundidad, en una zona de Buenos Aires con precios en permanente ascenso”, destacó Safar, de Oppel.Desde LJ Ramos, el experto remarcó el interés que generan esos espacios para el desarrollo de viviendas y oficinas.”En la zona, el metro cuadrado está cotizando en un piso de u$s3.000, lo que explica por qué la mirada de los desarrolladores se posa en lugares como La Imprenta y La Cuadra”, dijo.”Es de prever que la disputa por ambos espacios irá en ascenso, generará conflicto entre vecinos, desarrolladores y legisladores. Esto recién empieza”, advirtió.